- La función del procurador aporta garantías al cliente sobre el proceso judicial. No se nos escapa una, ya que contamos con los medios técnicos y tecnológicos más avanzados para estar al tanto de cada procedimiento que gestionamos.
- Tramitamos todo tipo de oficios, exhortos y mandamientos. Debemos agilizar procesos judiciales, teniendo en mente siempre al cliente.
- Los procuradores también pagamos tasas para llevar a cabo todo tipo de procesos judiciales. Por este motivo, estamos capacitados para solicitar provisiones de fondos. Nuestro compromiso es gestionar el abono de cualquier tasa que sea necesaria para desarrollar un litigio.
- El letrado debe de estar en constante contacto con el cliente al que debe defender con fervor. Investigará cada causa, con el fin de ofrecer una defensa justa. La función del procurador es minimizar retrasos y presentar cualquier escrito que el letrado redacte.
- Analizamos los plazos y vencimientos, para comunicarlos a nuestro compañero letrado. Nuestro trabajo requiere una atención constante.
- Recibimos las notificaciones, que comunicamos inmediatamente al letrado y al cliente, si así lo desea.
- Somos el interlocutor del cliente y el letrado en sede judicial. Sin nuestra presencia sería imposible garantizar los derechos de los ciudadanos.